« Un Misterioso "Helicóptero Negro"
sobrevuela Cantabria »

Autor
Ventura Muñoz

Obra
“Más Allá de la Ciencia” (Marzo de 1997)

Ha sido visto en distintas ocasiones por diferentes testigos. Pero lo que en principio parecía un objeto volador no identificado -es decir, un OVNI-, resultó ser un misterioso helicóptero que parece estar rastreando “algo” en las costas de Cantabria. Su radio de acción coincide, además, con una zona donde ha sido registrada una misteriosa tormenta luminosa y donde los sistemas de navegación de un buque de investigación sufrieron inexplicables alteraciones. ¿Qué busca este helicóptero en las profundidades del mar Cantábrico?.

A finales del pasado año y principios de éste, los habitantes de la zona costera de Cantabria han sido testigos de una serie de extraños fenómenos luminosos que mantienen desconcertados a los habitantes del lugar.

Al parecer, varios tripulantes -de diferentes embarcaciones- han presenciado en distintos lugares la súbita aparición de un objeto intensamente brillante y capaz de deslumbrar a los marinos. El artefacto suele situarse encima de los barcos -siempre emplazados a menos de tres millas de la costa- para, poco después, desaparecer sin dejar rastro. Los testigos prácticamente no pueden ver nada, pero tampoco han registrado ningún tipo de sonido. El denominador común de este fenómeno es el miedo que causa entre sus protagonistas, la mayoría de los cuales se niega a facilitar datos sobre el mismo.

“Más Allá de La Ciencia” pudo, sin embargo, entrevistar a un navegante deportivo habitual de la zona, Carlos, que ha presenciado estos hechos en varias ocasiones. Éste es el relato de sus experiencias:

“La primera vez que vi ese objeto -asegura- fue en Octubre de 1996, a la altura de Quebrantas, en la zona de El Puntal a Somo, a unas dos millas de Santander. Era un anochecer con ligera neblina. Apareció por la zona de tierra una potente luz que se me fue acercando y, en el momento en que se situó sobre mí, desapareció, no sé si porque apagaron el foco o porque, al sobrepasarme, quedé fuera de él”.

Lo cierto es que, según nos explica Carlos, “pude apreciar que se trataba de un helicóptero de aspecto militar, con un solo rotor y todo él pintado de un color gris verdoso muy oscuro, casi negro. No pude ver ninguna otra señal de identificación, quizá por estar todavía algo deslumbrado”.

Carlos insiste en que lo que más le impresionó de aquel artefacto fue que “en ningún momento, ni en la aproximación ni al alejarse, pude escuchar sonido alguno”. El objeto se encontraba a unos cincuenta metros de altura sobre él y “se alejó llevando rumbo E-NE hacia la mar”.

Dos meses después, el 10 de Diciembre de 1996, Carlos protagonizó un nuevo encuentro: “Esta vez -dice- tomé nota de la hora exacta: eran las 20:26 horas”. El artefacto estaba detenido en el aire a unos 300 metros de altura, en la vertical de la costa, y “tenía un potentísimo proyector doble situado en la proa, que dirigía hacia la costa, formando un ángulo de unos 30º, como si estuviera buscando algo”. Súbitamente, apagó los focos y desapareció.

No había pasado ni una semana -según Carlos-, cuando el 15 de Diciembre, sobre la vertical de la playa de La Arena, próxima a la desembocadura de la ría de Bilbao, “el helicóptero repitió las mismas maniobras que realizó en la ocasión anterior”.

Así pues, según este testigo, el extraño fenómeno no es más que un helicóptero, pero con unas características muy especiales que le permiten, entre otras cosas, volar sin hacer ruido. Además, parece estar buscando algo a lo largo de la citada zona costera. Pero, ¿qué clase de helicóptero es?, ¿por qué no hace ruido?, ¿qué o quiénes hay detrás de él? Y, lo más importante: ¿qué está buscando?

Si, sobre una carta náutica, seguimos el rumbo tomado por el helicóptero la primera vez que fue visto por Carlos al alejarse desde la zona de Las Quebrantas, éste conduce exactamente hasta el lugar en el que, a 2,5 millas de la costa, el 7 de Enero de 1996 se produjo, a las 19:30 horas, una especie de tormenta luminosa con intensos destellos de luz, envueltos en una capa de nubes. Aquel día no hubo, sin embargo, ni ruidos ni lluvias. Además, la zona es la misma donde, durante el curso de una investigación realizada el 14 de Abril de 1996, se observaron alteraciones y bloqueo de los equipos electrónicos de la sonda de la embarcación, así como del sistema de navegación GPS y de las cámaras automáticas de vídeo y fotográficas.

Pero hay más. En la madrugada del 13 de Diciembre de 1996, el patrón de una lancha pudo observar, desde el puerto de Pedreña (localidad próxima a Santander), la presencia en el cielo de dos conjuntos de luces blancas y brillantes que formaban anillos concéntricos y giraban en el sentido contrario a las agujas del reloj. Según indicó, estaban situadas entre la Isla de Mouro y la de Santa Marina. Curiosamente, la vertical de aquellos objetos, en el mar, estaba muy cerca de la zona donde tuvo lugar la tormenta luminosa del 7 de Enero.

En resumen, un helicóptero conducido por aún no sabemos quién, busca algo bajo el mar en una zona donde se han producido extrañísimos fenómenos luminosos. Pero, ¿cuál es la causa de estos últimos?.


© Carlos Gustavo Alútiz Ruisánchez 2006 - LosCantabros.com    alutiz@yahoo.es