Los Cántabros


Editorial // Revista Los Cántabros Nº 4 (2004)


AUTOR:

 Carlos Gustavo Alútiz Ruisánchez

¿HACÍA DÓNDE VAMOS? Hoy más que nunca nuestros gobernantes parecen anclados en ese viejo lema de “Cantabria Gran Reserva”, pero habría que preguntarse eso de ¿para quién? y ¿por cuánto tiempo?... se pretende hacer de Cantabria la Marbella del norte, campos de golf, megapuertos deportivos, una faraónica estación de esquí, construcciones de viviendas aquí y allá, gracias a lo cual en pocos años la zona verde de nuestra costa, desde Castro Urdiales a San Vicente habrá pasado a la historia, y tendremos que retrotraernos en el tiempo a cuando resultaba posible ver un par de vacas en la misma costa de Cantabria. Hoy esto ya resulta una misión más que imposible, dado el gran movimiento inmobiliario producido en los últimos años.

Tenemos el claro ejemplo de Castro Urdiales que en poco tiempo lleva camino de convertirse en la segunda ciudad de Cantabria, y lo curioso es que gran parte de su población estará formada por personas que poco o nada tienen que ver con Cantabria, corriendo el peligro, si no se ha llegado ya hace mucho, de poner en serio peligro el arraigo de esta zona tan importante de Cantabria. La historia volverá a repetirse, después de todo movimiento poblacional siempre terminan llegando las reivindicaciones, que evidentemente serán de todo tipo, incluso de la que seguro los lectores ya estarán pensando.

Resulta intolerable por más tiempo que se esté permitiendo este incontrolable desarrollo urbanístico en nuestras costas, y que incluso se permita la construcción de viviendas de arquitectura vasca, y yo me pregunto ¿sería posible construir unas casas montañesas en nuestra comunidad vecina?, creo que no hace falta responder...

Se construyen cientos de viviendas en terrenos privilegiados, y no digo ecológicamente, sino en terrenos privilegiados para la industria, porque ése es nuestro gran problema. Cantabria no necesita 100 Altamiras, sino 100 empresas, con una apuesta seria y definitiva por la implantación y potenciación de nuestro sector industrial, fomentar la creación de nuevas industrias, apostar por un sector industrial mucho más moderno y menos contaminante que el actual. Y la solución evidentemente no está en la creación de megacentrales que apenas crean empleo y sin embargo tienen un gran impacto medioambiental y sobre todo sanitario, o acaso ¿debemos renunciar a nuestra salud para poder optar a un trabajo digno en nuestra tierra...?

Mientras se siga con esta obsesión turística, cada año cientos de cántabros tendrán que irse fuera de Cantabria para tratar de encontrar un trabajo digno... ¿qué fue de la Cantabria Industrial?, ya a penas quedan industrias que la recuerden... y sin embargo nuestros políticos, esos que cada 4 años elegimos, sí, nosotros el pueblo, no parecen preocuparse en cambiar la situación, ¿qué será de Cantabria dentro de unos años?... los cántabros por norma general somos un pueblo muy tranquilo, y quizás esa tranquilidad, esa pasividad a veces, pueda conducirnos a una irremediable muerte como pueblo, porque pueblo sin futuro es un pueblo muerto...

Los Cántabros Nº 4 (2004)

© Carlos Gustavo Alútiz Ruisánchez 2005 - LosCantabros.com    alutiz@yahoo.es

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