¿HACÍA DÓNDE VAMOS? Hoy más que nunca nuestros
gobernantes parecen anclados en ese viejo lema de “Cantabria Gran
Reserva”, pero habría que preguntarse eso de ¿para
quién? y ¿por cuánto tiempo?... se pretende hacer
de Cantabria la Marbella del norte, campos de golf, megapuertos deportivos,
una faraónica estación de esquí, construcciones
de viviendas aquí y allá, gracias a lo cual en pocos años
la zona verde de nuestra costa, desde Castro Urdiales a San Vicente
habrá pasado a la historia, y tendremos que retrotraernos en
el tiempo a cuando resultaba posible ver un par de vacas en la misma
costa de Cantabria. Hoy esto ya resulta una misión más
que imposible, dado el gran movimiento inmobiliario producido en los
últimos años.
Tenemos el claro ejemplo de Castro Urdiales que en poco tiempo lleva
camino de convertirse en la segunda ciudad de Cantabria, y lo curioso
es que gran parte de su población estará formada por personas
que poco o nada tienen que ver con Cantabria, corriendo el peligro,
si no se ha llegado ya hace mucho, de poner en serio peligro el arraigo
de esta zona tan importante de Cantabria. La historia volverá
a repetirse, después de todo movimiento poblacional siempre terminan
llegando las reivindicaciones, que evidentemente serán de todo
tipo, incluso de la que seguro los lectores ya estarán pensando.
Resulta intolerable por más tiempo que se esté permitiendo
este incontrolable desarrollo urbanístico en nuestras costas,
y que incluso se permita la construcción de viviendas de arquitectura
vasca, y yo me pregunto ¿sería posible construir unas
casas montañesas en nuestra comunidad vecina?, creo que no hace
falta responder...
Mientras se siga con esta obsesión turística, cada año
cientos de cántabros tendrán que irse fuera de Cantabria
para tratar de encontrar un trabajo digno... ¿qué fue
de la Cantabria Industrial?, ya a penas quedan industrias que la recuerden...
y sin embargo nuestros políticos, esos que cada 4 años
elegimos, sí, nosotros el pueblo, no parecen preocuparse en cambiar
la situación, ¿qué será de Cantabria dentro
de unos años?... los cántabros por norma general somos
un pueblo muy tranquilo, y quizás esa tranquilidad, esa pasividad
a veces, pueda conducirnos a una irremediable muerte como pueblo, porque
pueblo sin futuro es un pueblo muerto...